Preparada

Haría cualquier cosa por él.

Hice todo lo que me pidió: dejé el tabaco por él, perdí diez kilos, me operé la nariz, me puse tetas, aprendí a cocinar. Cuando le dio por el bondage, dejé que me amordazara y me retorciera los pezones.

Haría cualquier cosa por él.

Ahora dice que le ponen las enanas, así que, bueno, aquí estoy, doctor.